DINI: crisis por filtración de información obliga al gobierno designar a nuevo jefe de inteligencia
La salida del contralmirante AP (r) Luis García Barrionuevo ocurre pocas semanas después que se hizo pública la compra de equipos electrónicos para la identificación de “trolls” contra el gobierno. El nuevo titular, coronel PNP (r) Max Anhuamán Centeno dirigió la Dirección contra el Terrorismo (Dircote) a fines de 2024 y fue pasado al retiro por límite de edad.

Diecisiete días después que se filtró a la prensa la adquisición de equipos de vigilancia electrónica por parte de la Dirección Nacional de Inteligencia (DINI), la presidenta Dina Boluarte destituyó al titular del organismo, el contralmirante AP (r) Luis García Barrionuevo, y nombró al coronel PNP (r) Max Anhuamán Centeno, quien pasó al retiro el último fin de año.
Luis García, con amplia experiencia en el campo de la inteligencia, fue nombrado el 21 de enero de 2024, por lo que su gestión tuvo una duración de poco más de un año y un mes.
El contralmirante García entendió que había comenzado a perder la confianza de la jefa de Estado cuando el 9 de enero de este año nombró como Director Ejecutivo de la DINI -el número dos de la institución- al coronel PNP (r) Max Anhuamán Centeno, quien el año anterior había actuado como titular de la Dirección contra el Terrorismo (Dircote), hasta que pasó al retiro por límite de edad.
Con el nombramiento de Anhuamán se registró una disputa entre oficiales de la Martina y de la Policía Nacional que prestan servicios en la DINI, ya que desarrollan enfoques diferentes sobre las prioridades de la institución.
El momento de quiebre ocurrió el 5 de febrero, después de la designación de Max Anhuamán, cuando el diario “Perú.21” reveló que durante la gestión del contralmirante Luis García Barrionuevo la DINI compró equipos de vigilancia electrónica, dirigidas especialmente a la identificación de “trolls” antigubernamentales en las redes sociales y a la ubicación de personas en tiempo real.
Dentro de la comunidad de inteligencia, la divulgación en detalle de las características y funciones de los equipos electrónicos representaba una grave vulneración de la Seguridad Nacional y dejaba en evidencia las debilidades del sistema.
La gestión del contralmirante Luis García organizó equipos de contrainteligencia para identificar las fugas de información, disponiendo someter a pruebas de polígrafo a los funcionarios y servidores de las áreas de la DINI comprometidas por la infidencia.
Resultaba notorio que la información que apareció en la prensa había salido de las instalaciones de la DINI, en Las Palmas.
En las redes sociales, personas vinculadas con la comunidad de inteligencia no dudaron en cuestionar la filtración de información en los siguientes términos: “La información sobre la compra (de los equipos y sistemas), no es de dominio público, lo que indica que la filtración proviene de individuos dentro de instituciones clave, como la DINI, el Ministerio del Interior, la Presidencia o el Congreso, con acceso a documentos clasificados. No estamos ante informantes que buscan mejorar la transparencia, sino ante traidores que han puesto en peligro la seguridad nacional”.

El coronel EP (r) Juan Carlos Liendo fue el primer jefe de la DINI del gobierno de Boluarte, duró menos de un mes, y lo sucedió el general PNP (r) Roger Arista Perea, quien estuvo casi un año. Foto: difusión
Fuentes de La República en la DINI señalaron que no descartan que la fuga de información sobre los equipos fue una maniobra cuyo propósito final era buscar la salida del contralmirante Luis García.
“Primero fue nombrado director ejecutivo Max Anhuamán, luego se publicó la información sobre los equipos de inteligencia y poco después el gobierno reemplazó a Luis García por Max Anhuamán, con lo que lo hacía responsable por la filtración. Aquí no hay coincidencias”, indicaron las fuentes.
Para personas de la comunidad de inteligencia, es obvio que había una fuerte disputa en el interior de la DINI: “Convertir la inteligencia del Estado en un terreno de guerra política es un acto imprudente y extremadamente peligroso, que favorece a actores externos con claros intereses en debilitar la estabilidad del país”, escribieron en las redes sociales.
El coronel Max Anhuamán Centeno es el cuarto jefe de la DINI desde que Dina Boluarte asumió la presidencia de la República.
El 17 de diciembre de 2022, Boluarte designó primero al coronel EP (r) Juan Carlos Liendo. Duró muy poco, debido a que públicamente afirmó que los manifestantes antigubernamentales eran “terroristas”.
El 3 de enero de 2023, lo sustituyó el general PNP (r) Roger Arista Perea, quien, en medio del escándalo por la fuga de Vladimir Cerrón, fue depuesto y nombradoen su posición el contralmirante AP (r) Luis García Barrionuevo, el 21 de enero de 2024.
Entre 2023 y 2025, el gobierno de Boluarte incrementó casi el doble el presupuesto de la DINI, de S/62.2 millones a S/101.3 millones.