Rafael López Aliaga aprobó corrupto contrato con empresa brasileña OAS
Confirmado. Burgomaestre limeño arguyó que cuando votó a favor del proyecto Línea Amarilla, durante la gestión de Luis Castañeda Lossio, en 2009, a él y a otros regidores “decentes” les pareció una notable inversión.

En su condición de regidor de la Municipalidad Metropolitana de Lima, y en representación del partido Solidaridad Nacional (ahora Renovación Popular), el 25 de junio de 2009, Rafael López Aliaga votó a favor del proyecto que presentó la constructora brasileña OAS. Menos de cinco meses después, el 12 de noviembre de dicho año, el municipio y la empresa firmaron un contrato de concesión denominado “Vía Expresa Línea Amarilla”.
De acuerdo con el equipo especial fiscal que investiga el caso, basado en declaraciones de colaboradores eficaces, “durante la tramitación y contratación del proyecto en la gestión municipal del exalcalde Luis Castañeda Lossio, se concertaron funcionarios de la municipalidad con los ejecutivos de OAS”, para beneficiar a la compañía, “tanto en la declaratoria de interés, como en la aprobación y posterior contratación del proyecto”.
El expresidente de OAS, Leo Pinheiro, y el exdirigente nacional de Solidaridad Nacional, Martín Bustamante Castro, confesaron ante el Equipo Especial Lava Jato que la compañía brasileña pagó sobornos por US$500 mil a cambio de la aprobación del proyecto “Línea Amarilla”.

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Durante la campaña por la alcaldía de Lima, y luego en su gestión como burgomaestre, López Aliaga atacó el contrato con OAS y prometió primero que anularía, y luego que renegociaría los peajes que son parte de “Línea Amarilla”, porque la “concesión está manchada por la corrupción”.
Pero, según el acta de la sesión del concejo municipal limeño del 25 de junio de 2009, López Aliaga respaldó vigorosamente el proyecto de OAS y tuvo expresiones laudatorias a la empresa brasileña por haber decidido invertir en la millonaria obra pública.
“Considera bueno el proyecto”, dijo López Aliaga, según el acta de la sesión: “Ha visto el flujo de caja, inclusive ha visto retomo de capital. Ha visto, por ejemplo, que por más de siete años (OAS) no va a cobrar ni un centavo”.
López Aliaga estaba tan entusiasmado con el proyecto que destacó la decisión de OAS de destinar dinero sin esperar retorno a corto plazo. “Es un riesgo muy grande, un riesgo país no garantizado por nadie. ¿Quién invierte 600 millones de dólares contra nada en nuestro país, en la situación que estamos?”.
Incluso resaltó la “honestidad” de OAS, cuando en realidad había pagado sobornos para quedarse con el proyecto.
“Le parece un trabajo honesto, él (López Aliaga) está metido en este mundo financiero y le parece -cuando escuchó lo de OAS-, le parece que es un tema, primero, que es una de las primeras cinco grandes empresas de Brasil”, señaló, según el acta.

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Pero López Aliaga cambió de discurso cuando postuló a la alcaldía de Lima, y que repitió al asumir como burgomaestre metropolitano. Prometió que dejaría sin efecto el cobro de peajes de Línea Amarilla, cuyo proyecto original, sin embargo, respaldó vivamente. Y endilgó la responsabilidad a la gestión de Susana Villarán, sin mencionar que todo se originó en el mandato de Luis Castañeda Lossio.
Ante la evidencia documental que prueba su total respaldo como regidor metropolitano a la propuesta de Línea Amarilla que presentó OAS en 2009, en la tarde del jueves López Aliaga ofreció una conferencia para explicar su posición.
A una pregunta de la reportera de La República, Dayana Huerta, el alcalde limeño confirmó que siendo regidor votó a favor de contratar a la corrupta empresa brasileña OAS.
“Cuando aparece esta iniciativa privada para tener, no un préstamo sino un dinero de riesgo de 600 millones de dólares para hacer un túnel abajo del río Rímac, la opinión mía y la de muchos regidores, basados en los informes de la Gerencia de Promoción de Inversión Privada (de la municipalidad), fueron favorables”, señaló a este diario.
López Aliaga, sin admitir que el contrato corrupto entre la Municipalidad Metropolitana de Lima y la brasileña OAS se originó durante el mandato del exalcalde Luis Castañeda, aseguró que las irregularidades se registraron en el periodo de Susana de Villarán.
“El gran problema viene después. No es con Castañeda. Castañeda, digamos, lo que recibió fue una propuesta interesante en 2009. El problema viene después con la señora Villarán. En mi opinión, ese es el tema que trastoca todo este contrato”, manifestó.
En el caso de Villarán, el expresidente de OAS, Leo Pinheiro, declaró que autorizó el desembolsó US$7 millones a la exalcaldesa y otros funcionarios ediles para continuar con la concesión de Línea Amarilla y ampliar su vigencia de 30 a 40 años, además de incrementar el costo de los peajes.
Según López Aliaga, los regidores que aprobaron el proyecto de OAS, “somos gente decente, no preveíamos que iba a entrar una delincuente a romper un contrato”.