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Megalomanías, por Ramiro Escobar


Después de escuchar el discurso de Donald Trump ante el Congreso norteamericano, uno tiene derecho a preguntarse si lo que está pasando en el gran país aún puede considerarse ‘normal’, parte de su democracia, o si estamos presenciando un momento disruptivo fenomenal. Trump se ha comparado con George Washington y hasta Sylvester Stallone se lo cree.

No es difícil constatar que el padre fundador de Estados Unidos no se parecía en nada al díscolo mandatario republicano. El problema es que mucha gente, desde Utah hasta algunas comarcas latinoamericanas, cree que ese estilo bravucón, megalómano, está fundando algo nuevo, cuando más bien está samaqueando el edificio institucional que costó mucho construir.

¿Es difícil darse cuenta de que su garrote arancelario puede hacer que estalle la inflación en su país? ¿Tiene sentido que Elon Musk se haya convertido en un mandamás casi de opereta? Recientemente, hasta explotó en el aire su megacohete Starlink sobre los cielos de Texas, lo que parece una metáfora de lo que podría pasar si no se relajan él y su jefe.

¿Cómo es eso de que Estados Unidos vota junto con Rusia y Corea del Norte en las Naciones Unidas para no afectar a Putin? La distopía ya está aquí y algunos despistados parecen no asumirlo y suponen, confiados ellos, que la democracia estadounidense es fuerte y sabrá resistir. Sí, lo es, sólo que, aun cuando este viento de locura pase, quedará magullada.

Además, todo sugiere que los ‘cambios’ que está tratando de poner en marcha el autoproclamado ‘padre refundador’ pretenden ser de largo plazo, como si su período no terminará en cuatro años. Casi como si tuviera los horizontes perdurables de Putin y Xi Jinping. Se espera que no sea así, claro. Entre otras cosas, por la edad del actual mandatario.

Pero se percibe la intención de crear un tiempo nuevo, contra todo viento y oposición, y dejando herederos que echen candados sobre las decisiones. Hay otra América que procura neutralizar la tormenta -en los estados, en los tribunales, en las calles- acaso porque cree que, con todo esto, en vez de hacerse grande, se va a empequeñecer. El drama tal vez recién comienza.

Ramiro Escobar

Meditamundo

Lic. en Comunicación y Mag. en Estudios Culturales. Cobertura periodística: golpe contra Hugo Chávez (2002), acuerdo de paz con las FARC (2015), funeral de Fidel Castro (2016), investidura de D. Trump (2017), entrevista al expresidente José Mujica. Prof. de Relaciones Internac. en la U. Antonio Ruiz de Montoya y Fundación Academia Diplomática. Profesor de Relaciones Internacionales en la Pontificia Universidad Católica del Perú y Fundación Academia Diplomática.