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Musk vs Trump: ¿Problemas en el paraíso de la “eficiencia gubernamental”?

Presidente le pone cotos a su gran socio. La relación entre Donald Trump y Elon Musk ha sido clave en la campaña electoral republicana y en las reformas actuales del Estado, pero ahora enfrenta una crisis particular. ¿Por qué el presidente tuvo que frenar el “enfoque de motosierra” del magnate? ¿Qué pasó en la tensa reunión en la Casa Blanca con los secretarios Marco Rubio y Sean Duffy? ¿Musk aceptará su nuevo rol o desafiará la autoridad del gabinete? 

Elon Musk mide fuerzas con Donald Trump. Fuente: France Presse
France Presse

La alianza entre el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y el hombre más rico del mundo, el magnate tecnológico Elon Musk, ha sido una de las más llamativas del segundo mandato republicano.

Lo que comenzó como una relación de mutuo beneficio, con Musk apoyando activamente los planes de reducción del Gobierno de Trump y obteniendo una influencia sin precedentes en la administración pública, ha comenzado a mostrar grietas. De acuerdo con una información revelada por The New York Times, la reciente reunión en la Sala del Gabinete de la Casa Blanca dejó en evidencia tensiones crecientes entre ambos.

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Elon Musk contra el secretario de Estado Marco Rubio

De acuerdo con la crónica periodística publicada por Jonathan Swan y Maggie Haberman, la escena fue inusual incluso para los estándares de la caótica política trumpista.

Musk, con una habitual postura arrogante, según las fuentes del The Times, criticó abiertamente al secretario de Estado, el hijo de migrantes cubanos conservador Marco Rubio, por no recortar suficiente personal en su departamento.

La máxima autoridad luego del presidente, indignado, respondió con datos concretos sobre jubilaciones y despidos emprendidos de forma arbitraria por la gestión de Musk durante las semanas previas. Sin embargo, Musk desestimó sus argumentos “con desdén”.

El verdadero pleito

Según el diario internacional norteamericano, el presidente Trump observó la discusión “con los brazos cruzados, como si estuviera presenciando un debate televisivo”.

Pero el encontronazo con Rubio no fue el único momento tenso. Musk también chocó con el secretario de Transporte, Sean Duffy, a quien acusó de no actuar con suficiente firmeza en la reestructuración de la Administración Federal de Aviación.

Ante las acusaciones de “alto calibre” Duffy, por su parte, respondió denunciando al equipo de Musk de intentar despedir a los controladores aéreos en un momento en que la seguridad en el espacio aéreo era crítica.

Así las cosas, de acuerdo con las fuentes del medio neoyorquino, la discusión escaló a tal punto que Trump intervino para calmar los ánimos, felicitando la labor de su secretario de Estado e insistiendo en que debía encontrarse un equilibrio entre eficiencia y estabilidad.

Trump se impuso a Musk

Ante una sala en su gran mayoría incómoda con la supuesta prepotencia de Elon Musk, el presidente, quien ha confiado en el multitrillonario como un aliado clave en su plan para reducir la burocracia, finalmente tomó la palabra.

La decisión, que marca un punto de inflexión en la fuerza política que tiene Trump en su gestión claramente opacada políticamente por Musk, fue que solo los secretarios de gabinete tendrán la autoridad sobre los cambios al interior de su oficinas, y ya no el DOGE (por sus siglas, en español, Departamento de Eficiencia Gubernamental).

Con esta decisión, que tiene tan solo tres días de vigencia, el departamento que fue creado de forma especial para Elon Musk alcanzó su tope de acción al interior del Estado.

Lo que sostuvo el presidente Trump en esa reunión fue que el equipo de Musk solo tendrá la potestad de asesorar.

Dicho DOGE, según declaraciones de varios altos oficiales de agencias gubernamentales de los EEUU, ha hostigado internamente a burócratas de carrera, interrumpiendo procesos institucionalizados en muchas oficinas estatales y forzando a la renuncia anticipada, sin mayor detalle más que la orden a través de correos electrónicos sorpresivos.

Para fuentes de La República que trabajan en oficinas gubernamentales en EEUU, la medida ha sido recibida de forma positiva, aunque aún guardan prudencia.

“De haber ocurrido lo revelado por The NYT, sin duda guiará mejor el trabajo que tenemos que realizar porque los cambios, de ser necesarios, deberán plantear procesos que no perjudiquen al aparato estatal que ya es eficiente de los Estados Unidos de América. Pero veamos lo que ocurrirá realmente… Puede haber cambios que regresen a lo anterior o que lo radicalicen”, dijo en condición de anonimato la fuente consultada por este diario.

Quejas de oficiales republicanos contra Musk

Según los reporteros Haberman y Swan, la reciente decisión de Donald Trump habría sido motivada por la necesidad de buscar un freno al “enfoque de motosierra” del multimillonario.

Esta afirmación la realizan luego de tomar conocimiento de las numerosas y constantes críticas que habría recibido el mandatario estadounidense de manera directa por parte de trabajadores públicos miembros de su propio partido.

La principal finalidad de la decisión sería evitar mayores fricciones con los titulares que, asimismo, deben implementar las políticas gubernamentales de reforma conservadora y proteccionista que viene encabezando desde que asumió su mandato.

No obstante, hasta que no exista un documento oficial que notifique la última gran decisión del presidente Trump sobre los límites a las funciones de su aún socio en el Gobierno Elon Musk, las expectativas quedan en suspenso.

Días antes, a través de sus redes sociales, Trump afirmaba todo lo contrario al decir que Musk tenía, finalmente, la última palabra sobre los recortes laborales en las agencias federales. “Si pueden recortar, mejor. Y si no, entonces Elon lo hará”, manifestó el jefe de Estado.

Finalmente, al día siguiente de la reunión, el viernes, tanto Musk como la Casa Blanca intentaron restar importancia al incidente.

En rueda de prensa, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, calificó la reunión como “excelente y productiva”. En la misma línea, Rubio enfatizó que se trató de un “debate abierto y productivo”.

Sin embargo, los periodistas que revelaron esta discusión intuyen que las filtraciones sobre los enfrentamientos indican que las fisuras en la relación entre Musk y el Gobierno serían más profundas de lo que están dispuestos a admitir.

El ego de Musk

A partir de la crisis que estaría iniciándose al interior del Gobierno de Trump, la gran interrogante es saber si Musk aceptará su nuevo rol de asesor sin intentar socavar la autoridad de los secretarios de gabinete o si seguirá presionando por su propia visión de “eficiencia gubernamental”.

Según un informe de Jess Bidgood para The Times, luego de consultar varias fuentes en el mundo tecnológico financiero, sostiene que es poco probable que Elon acepte, sin más, el rol de ser tan solo un asesor.

“Hoy le pregunté (a un colega) si Musk alguna vez se había sentido satisfecho con un papel de asesor, en el que no fuera él quien dirigiera la empresa y su respuesta fue simple: no. A Musk nunca le ha gustado ser una voz más entre muchas, explicó Ryan”, relató Bidgood.
¿Será, entonces, la última pelea originada por Musk? No lo sabemos.