¿Qué pasaría si hubiera un ataque nuclear? Un mapa muestra las posibles regiones más afectadas en EE. UU.
Una simulación basada en datos de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencia revela los posibles efectos devastadores de un ataque nuclear en EE. UU., identificando las zonas más vulnerables y el impacto de una explosión nuclear a gran escala.
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En un escenario de conflicto global, un ataque nuclear contra Estados Unidos podría tener consecuencias catastróficas. Un nuevo estudio hecho por Halcyon Maps basado en datos de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, en sus siglas en inglés) y simulaciones de impacto, reveló cuáles serían las regiones más afectadas si se desata una guerra nuclear a gran escala. Entre ellas figuran Nueva York, Los Ángeles, Filadelfia, Houston y Washington D.C.
Los datos utilizados en la simulación muestran que hasta 250 millones de personas podrían perder la vida, lo que equivale al 75% de la población estadounidense. El informe destaca que las principales ciudades del país, las bases militares y las instalaciones de defensa serían los primeros objetivos de un ataque de esta magnitud.
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¿Qué regiones de Estados Unidos serían las más afectadas ante un ataque nuclear?
Las principales ciudades de EE. UU. serían los primeros blancos en un ataque nuclear debido a su importancia económica, política y militar. Ciudades como Nueva York, Los Ángeles, Filadelfia, Houston y Washington D.C. estarían entre los primeros objetivos, ya que su destrucción afectaría el funcionamiento del país en todos los niveles, explicó el estudio de Halcyon Maps.
Los silos de misiles balísticos intercontinentales (ICBM), ubicados en Montana, Wyoming, Colorado y Dakota del Norte, serían objetivos prioritarios, ya que albergan las principales armas de disuasión nuclear del país. Bases aéreas y navales clave, como el Comando de Defensa Aeroespacial de América del Norte (NORAD) en Colorado y las bases militares en California y Washington, también estarían en peligro.
En la simulación, la región del río Misisipi es identificada como un punto vulnerable, debido a su importancia en el transporte de bienes y comercio interno. La destrucción de estas zonas afectaría gravemente la economía y dificultaría la respuesta ante la crisis. Algunas áreas del país, como partes de Nevada, Texas, Michigan y Wisconsin, evitarían la devastación instantánea causada por las detonaciones, pero aún estarían expuestas a la radiación y los efectos secundarios del bombardeo

Así luciría el mapa de Estados Unidos ante un ataque nuclear a gran escala, destacando a civiles, fuerzas militares e infraestructuras como posibles objetivos. Foto: Halcyon Maps.
¿Cuáles serían las consecuencias de un ataque nuclear en Estados Unidos?
En primer lugar, la detonación de múltiples bombas generaría una destrucción masiva en las ciudades afectadas, con explosiones capaces de arrasar edificios, carreteras y toda la infraestructura en un radio de varios kilómetros. Millones de personas morirían al instante, mientras que muchos otros sufrirían quemaduras graves y lesiones por la onda expansiva, dijo el estudio.
Uno de los efectos más preocupantes de una explosión nuclear es la radiación, que se extendería por todo el territorio afectado. La lluvia radiactiva, que consiste en escombros contaminados con material nuclear, se dispersaría con los vientos, exponiendo a la población a niveles letales de radiación. Quienes reciban altas dosis de radiación experimentarían síntomas como náuseas, vómitos, diarrea, daños en la piel y, en casos extremos, convulsiones y coma.
A largo plazo, EE. UU. enfrentaría un invierno nuclear, un fenómeno en el que el polvo y las partículas generadas por las explosiones bloquearían la luz solar, causando un drástico descenso de temperaturas. Este escenario, según Daily Mail, John Erath, director principal de políticas del Centro para el Control de Armas y la No Proliferación, señaló que afectaría los suministros de agua y alimentos.