Evita daños costosos: descubre cada cuántos kilómetros debes cambiar el aceite de tu motor para que tu auto dure más
El mantenimiento adecuado del aceite del motor es crucial para prolongar la vida útil de tu vehículo. Conocer la frecuencia con la que debes cambiar el aceite puede evitar daños costosos y asegurar un rendimiento óptimo.

El aceite del motor actúa como un lubricante que reduce la fricción entre las piezas móviles, evitando el desgaste prematuro. Además, ayuda a mantener el motor limpio al atrapar impurezas y residuos. Sin embargo, con el tiempo, el aceite pierde sus propiedades y se contamina, lo que puede llevar a un mal funcionamiento del motor. Por ello, es fundamental seguir las recomendaciones del fabricante y realizar cambios de aceite de manera regular.
La frecuencia con la que debes cambiar el aceite varía según el tipo de aceite utilizado, el modelo de tu vehículo y las condiciones de conducción. Generalmente, se recomienda cambiar el aceite cada 5.000 a 10.000 kilómetros, pero es importante consultar el manual del propietario para obtener información específica. Además, factores como el clima, el tipo de carretera y el estilo de conducción pueden influir en esta decisión.

PUEDES VER: Si conduces un carro automático en Perú: así deberías apagarlo en 2025 para evitar fallos en la transmisión
Tipos de aceite y su impacto en el cambio
Existen diferentes tipos de aceite para motores, cada uno con características específicas. Los aceites sintéticos, por ejemplo, suelen ofrecer una mayor durabilidad y protección, permitiendo intervalos de cambio más largos en comparación con los aceites convencionales. Por otro lado, los aceites minerales pueden requerir cambios más frecuentes. Es esencial elegir el tipo de aceite adecuado para tu vehículo y seguir las recomendaciones del fabricante.
Factores que afectan la frecuencia del cambio de aceite
Además del tipo de aceite, hay varios factores que pueden influir en la frecuencia con la que debes cambiar el aceite de tu motor. Conducir en condiciones extremas, como temperaturas muy altas o bajas, o en tráfico intenso, puede acelerar la degradación del aceite. Asimismo, si utilizas tu vehículo para remolcar cargas pesadas o para viajes cortos frecuentes, es posible que necesites cambiar el aceite con mayor regularidad.
Por otro lado, si tu vehículo tiene un sistema de monitoreo de aceite, este puede proporcionarte información precisa sobre el estado del aceite y cuándo es el momento adecuado para cambiarlo. Prestar atención a las alertas del sistema puede ayudarte a evitar problemas y mantener tu motor en óptimas condiciones.
Recomendaciones para Cambiar el Aceite
Si tu vehículo aún está en garantía, es recomendable optar por un concesionario oficial para el cambio de aceite. Esto asegura que se utilicen los aceites recomendados por el fabricante y se sigan los procedimientos adecuados. Sin embargo, si estás fuera de garantía y decides realizar el cambio de aceite por cuenta propia, aquí hay algunos consejos importantes:
- Reúne los Materiales: Asegúrate de tener el aceite correcto, una llave de filtro de aceite, una llave de drenaje y un recipiente para recoger el aceite usado.
- Elección del Aceite: Elige el tipo y la viscosidad correctos de aceite según las recomendaciones del fabricante de tu vehículo.
- Drenaje: Asegúrate de que el motor esté caliente para facilitar el drenaje del aceite. Usa la llave de drenaje para vaciar el aceite viejo en el recipiente.
- Cambio de Filtro: Cambia el filtro de aceite durante cada cambio de aceite para asegurar una lubricación adecuada.
- Nivel de Aceite: Después de agregar el aceite nuevo, verifica el nivel con la varilla de medición y ajústalo si es necesario.
Realizar cambios de aceite de manera regular es una de las mejores prácticas para mantener tu vehículo en buen estado. Conocer cada cuántos kilómetros debes cambiar el aceite, así como los factores que pueden influir en esta decisión, te permitirá cuidar tu motor y evitar daños costosos a largo plazo. Recuerda siempre consultar el manual de tu vehículo y seguir las recomendaciones del fabricante para asegurar un rendimiento óptimo.