Sociedad

Olvido y abandono en la frontera: “No hay presencia del Estado en el Putumayo"

Comisarías se caen a pedazos, afirman alcalde, dirigentes y congresista en Loreto. Policías que prestan servicio en el PVF-PNP Flor de Agosto viven en estado calamitoso, inhumano y expuestos a todo peligro. Piden que se reactiven bases militares.

El personal del Puesto de Vigilancia Fronterizo de la PNP no puede salir en sus días de descanso ni recibir visitas por seguridad. Foto: LR
El personal del Puesto de Vigilancia Fronterizo de la PNP no puede salir en sus días de descanso ni recibir visitas por seguridad. Foto: LR

Esto es calamitoso. La gente no exagera cuando dice que “la policía vive como en una cárcel” en Flor de Agosto, una comunidad enclavada en la frontera Perú-Colombia, en la provincia de Putumayo, región Loreto

Los oficiales y subalternos del Puesto de Vigilancia Fronterizo de la PNP no pueden salir en sus días de descanso ni sus familias los pueden visitar, por temor en ser atacados, amenazados y, en algunos casos hasta asesinados.

 Los uniformados pasan sus días custodiando la base en condiciones inhumanas.

Los uniformados pasan sus días custodiando la base en condiciones inhumanas.

Confinados, los uniformados pasan sus días custodiando la base en condiciones inhumanas, expuestos a toda clase de peligro. Anhelan salir de esa zona a la que, según conocedores de la lógica policial, solo pudieron haber sido asignados producto de un castigo.

“Esto es un infierno”, dice un oficial. “Esto es crónica de una muerte anunciada”, señala otro. Y uno más: “Para mí la prioridad acá es acabar con el periodo que me asignaron y, claro, salir vivo de esto”.

El escenario es más álgido por la falta de telefonía e Internet. Ocasionalmente, el personal policial recurre al apoyo de la Marina de Guerra del Perú.

César Campos, alcalde provincial de Putumayo dice que esta situación caótica es como una crónica de una muerte anunciada. “Nos están olvidando, estamos abandonados, no hay presencia del Estado peruano en el Putumayo”, manifiesta, incómodo.

De esta manera duermen los uniformados.

De esta manera duermen los uniformados.

Y agrega: “Declaran en estado emergencia y no hay ningún tipo de inversión para el hermano policía, no tienen logística para que se movilicen. Es lamentable como viven los policías en la frontera, ¿cómo pueden darle las garantías necesarias a la población?, la comisaría se está cayendo a pedazos”, manifiesta tras mostrar las habitaciones donde duermen los efectivos y el área de cocina donde los mismos agentes se preparan sus alimentos.

El burgomaestre también criticó al parlamento. “Señores congresistas, pongan los ojos en el Putumayo, estamos perdiendo la identidad nacional, no declaren en estado de emergencia ni no van a invertir, los policías acá tienen que pedir a los comuneros pedir peque peque para salir a patrullar.

Señor ministro (del Interior) usted se comprometió con mi pueblo traer mejoras, visite las fronteras”, enfatizó.

Por su parte, Manuel Tamani, dirigente de la Federación de Comunidades Nativas Fronterizas del Putumayo (Feconafropu), pidió que se reactiven las bases militares. “Queremos que vuelvan los militares a la frontera con antes para que mejore nuestra seguridad”, expresó.

Así está la situación de los puestos de vigilancia fronteriza y policial del Bajo Putumayo, cuya misión es la seguridad de más de 1.600 kilómetros de territorio que comprende la franja fronteriza de la provincia del Putumayo.
Las casetas que albergan a las fuerzas del orden están prácticamente en ruinas, y desprovistas de los servicios más básicos. Una situación vergonzosa que revela la negligente desatención del Estado en las zonas más alejadas y del interior de Loreto.

 Así está la situación de los puestos de vigilancia fronteriza y policial del Bajo Putumayo.

Así está la situación de los puestos de vigilancia fronteriza y policial del Bajo Putumayo.

El congresista Juan Carlos Mori evidenció la crítica situación en la que trabajan los efectivos de la Policía en la zona.

Comprobó que la infraestructura se encuentra en estado deplorable, que falta recursos básicos y la alimentación es deficiente en el personal policial que debe resguardar la frontera.

Mori se reunió con agentes de la PNP, con el alcalde y representantes de la Federación de Comunidades Nativas Fronterizas del Putumayo, quienes manifestaron su profunda preocupación por la falta de apoyo del Estado.

advirtieron que esta zona se encuentra expuesta a constantes amenazas y sin acceso a condiciones básicas para su desarrollo y seguridad.

"Es inaceptable que, pese a la declaratoria de emergencia, no haya un respaldo real del Estado. La seguridad de nuestra frontera no puede seguir siendo ignorada", enfatizó Mori.

Los comuneros también exigieron acciones concretas y urgentes para garantizar condiciones dignas a quienes resguardan nuestra soberanía y para proteger a las comunidades fronterizas.

 “Tenemos que renovar las instalaciones y dotarnos de todas las fuerzas especiales del Estado, pero claro, eso es muy costoso”, dijo un efectivo

Le pregunto al uniformado cómo se explica esto en un país que gasta en Defensa más que cualquier otro en América Latina, y responde con un silencio incómodo, abre las manos en señal de excusa y concluye: “No sé, la verdad, no tengo explicación para eso”.

La débil presencia del Estado en la frontera no solo pone en peligro la seguridad de sus habitantes, sino que además alimenta el ciclo de violencia y criminalidad que afecta al país.