El nuevo nivel de deterioro institucional que evidenciaba el caso de más de 60 menores de edad intoxicados por un programa alimentario y sin acceso a la atención de salud elemental por emergencia generó indignación el día de ayer. Sin embargo, esa hipótesis hoy plantea un panorama inaudito.
Se trata del abandono de las autoridades públicas que se sabe no solo incapaz de corregir los nudos críticos observados en el programa Wasi Mukuna, sino de la desatención absoluta a lo más importante de la gestión pública: los beneficiarios que, en realidad, son ciudadanos que sufren un problema público real que afecta las posibilidades de desarrollo elemental en sus vidas.
En este caso, se trata de lo más fundamental en una sociedad: las infancias. El cierre intempestivo del programa es la fotografía de algo que el Congreso y las comunidades beneficiarias deben oponerse rotundamente.
Este abandono se sigue verificando con la falta de atención a niños que sufrieron un accidente en mototaxi en Manchay, distrito de Pachacamac. Los menores que no murieron no pudieron ser atendidos en la posta médica de la zona.
En este momento, vale la pena que la ciudadanía se pregunte quiénes son los responsables de esta debacle. Mirar hacia las gestiones locales de los alcaldes y de los partidos que los llevaron al poder.
Hace falta que se busque en Google los nombres de las autoridades locales responsables de la administración local para darse cuenta que coinciden en su membresía con las organizaciones políticas de la alianza gobernante actual.
Mientras este abandono se sigue observando, los asesinatos por extorsión siguen manteniendo un promedio diario de 5 víctimas.
No obstante, llamamos la atención de forma positiva acerca del ejercicio ciudadano de natural indignación que está llevando a una acción colectiva de ciudadanía consciente. No son pocas las iniciativas que vienen desprendiéndose de esta crisis que sigue costando vidas.
Los peruanos deben seguir identificando quiénes son los personajes y sus vientres de alquiler que los llevan y mantienen en el poder. Y en esa búsqueda, la responsabilidad de tomar mejores decisiones en los siguientes comicios.