Sigue las noticias de La República en WhatsApp: Únete AQUÍ

Las cartas de la Gran Rebelión de Tupac Amaru y Micaela Bastidas, por José Ragas

Ahora que estamos a cinco años de conmemorar los doscientos cincuenta años de este levantamiento, la correspondencia entre sus líderes brinda una excelente oportunidad de entenderla en toda su dimensión

Un sábado de noviembre de 1780, luego de compartir un almuerzo en casa del cura de la localidad (Yanaoca, Cusco), uno de los invitados procedió a capturar a otro (el corregidor de la zona), a juzgarlo y luego a ejecutarlo. El cuerpo del corregidor terminó colgando de un patíbulo improvisado y su muerte marcó el inicio de uno de los movimientos más radicales y extendidos de las Américas durante el periodo colonial: la Gran Rebelión de Tupac Amaru.

La primera etapa de la rebelión fue vertiginosa, con ciento y miles de nuevos reclutas adhiriéndose rápidamente al llamado de Tupac Amaru II, mientras este y los demás líderes buscaban asegurar la zona, interrumpían el funcionamiento del orden colonial y establecían vínculos de lealtad (algunos con referentes previos a la Conquista como la posible entrega de textiles) con los curacas locales para así garantizar el apoyo con hombres y recursos de lo que se esperaba sería una larga y extenuante campaña militar.

Seis meses después, la rebelión estaba completamente derrotada: un número importante de rebeldes habían muerto al igual que de combatientes bajo la Corona española. Los líderes y sus parientes más cercanos habían sido capturados y fueron ejecutados de manera pública, condenados a prisión o al exilio, con el propósito de amedrentar cualquier otro posible motín de un imperio ya herido de muerte y que solo duraría cuarenta años más.

La Gran Rebelión es uno de los episodios mejor conocidos de nuestra historia nacional. Se le enseña en la escuela y a través de libros y las redes sociales. Hasta no hace mucho, el 4 de noviembre era un día importante en el calendario nacional, para quienes recuerdan el levantamiento y a sus líderes. Aún cuando conocemos las coordenadas básicas de la rebelión, hay muchos otros aspectos de la misma que aún quedan por profundizar. La reciente publicación de la correspondencia entre Tupac Amaru, Micaela Bastidas y Tomasa Tito Condemayta nos ofrece la posibilidad de entrar a aspectos poco explorados de los seis meses en que el imperio español pareció sucumbir.

“Tu ausencia ha sido causa para todo esto. Cartas de amor y guerra”, editado por Charles Walker (publicado en 2024 por Debate del sello Penguin Random House), ofrece una mirada personal e íntima al frenesí propio de la rebelión y de las directivas y los sentimientos personales de quienes la dirigieron. Son poco más de treinta cartas, todas estas debidamente transcritas, donde uno puede observar la determinación de los líderes por expandir la rebelión, de las vacilaciones mientras deciden qué hacer y de los errores que finalmente hicieron que fracasara. Pocas veces uno puede adentrarse en el campo de  batalla junto con quienes la dirigen, y conocer de primera mano que, junto con el armamento y los recursos, la guerra también se gana (o se pierde) por las decisiones y los sentimientos.

Considerando la forma actual en que se desarrollan las guerras, con drones y mensajería instantánea, es muy difícil imaginar que un levantamiento como este haya podido recaer en una comunicación escrita y en papel. Hay que imaginar lo difícil que era conseguir papel y tinta en medio de una revuelta así como hacer llegar una carta de un lugar a otro a través de algún agente. Todo esto sin que este sea capturado y tener que esperar la respuesta a la carta original mientras quienes las envían y las reciben están en constante movimiento y la información que intercambian puede ser decisiva en la próxima decisión que tomen.

Ya que el género epistolar está desapareciendo, desplazado por nuevas formas digitales de comunicación, las cartas constituyen un tipo de documento fascinante, especialmente en medio de una batalla. Estas cartas incluyen tanto información logística como mensajes de afecto y reproche- Una de las más fuertes es la de Micaela Bastidas a José Gabriel Condorcanqui apenas un mes de iniciada la revuelta, donde le reprocha su descuido en no tomar acciones decisivas que impidan que los combatientes deserten o regresen a sus comunidades. En esta y otra carta, Micaela parece anticipar el destino que tendrán (“morir sin remedio”) a manos de sus enemigos.

Es necesario señalar que las cartas más interesantes son las de Micaela, quien controla y organiza con detalle todos los aspectos del movimiento: desde las armas hasta la presencia de posibles espías y la “traición repentina” de quiénes están o no con ellos. Sorprende que un movimiento de tal dimensión haya estado a cargo de tan poca gente en el área logística, y que haya durado tanto pese a las distintas fases a medida que el ejército realista se recomponía y la propaganda contra los rebeldes aumentaba por parte de los sacerdotes.

“Cartas de amor y guerra” no solo incluye la transcripción de la correspondencia sino también las imágenes originales de las mismas, provenientes del Archivo General de Indias (Sevilla) así como un dossier fotográfico sobre el legado de la Gran Rebelión con imágenes de Alfredo Márquez.  Leer las cartas como un conjunto y con anotaciones del mismo editor, uno de los mayores especialistas en el tema, permite comprender mejor el alcance de estos documentos, evitar errores de ediciones realizadas hace varios años así como insertar adecuadamente los mensajes entre los líderes dentro de la dinámica de la Gran Rebelión, desde su surgimiento hasta su derrota definitiva.

Ahora que estamos a cinco años de conmemorar los doscientos cincuenta años de este levantamiento, la correspondencia entre sus líderes brinda una excelente oportunidad de entenderla en toda su dimensión y complejidad y llevarla a un plano más humano, con las esperanzas, ansiedades y preocupaciones de sus líderes y de quienes combatieron en su nombre.

José Ragas

Pasado vivo

Historiador. Radica en Santiago de Chile, donde enseña en la Universidad Católica de Chile. Es especialista en temas de ciencia y tecnología. Su libro más reciente es Los años de Fujimori (1990-2000), publicado por el IEP.