*Por Mariela Belleza Salazar. Abogada laboralista. Feminista.
Seis mujeres bomberas han denunciado al Jefe de Bomberos de Miraflores, Ángel Castro Verástegui, por acoso sexual y violación, algunas de ellas son menores de edad; ellas dan cuenta de hechos habituales, intimidatorios y de abuso de poder. Estos hechos no son un problema reciente, fueron informados hace años y la institución optó por la negación, exponiendo a otras.
El 27 de febrero se celebra el Día de la Lucha contra el Hostigamiento Sexual Laboral, una manifestación de violencia de género que se sostiene en estereotipos y relaciones de poder y que avanza silenciosamente, hasta normalizarse.
De acuerdo con el servicio Trabajo Sin Acoso del MTPE, al 2023 el 91.3% de las denuncias fueron realizadas por mujeres y el 97.8% de las personas denunciadas fueron hombres. Según el informe de Espacios Laborales Sin Acoso (ELSA) de 2024, el 16% de las personas trabajadoras en Perú reportó haber sufrido hostigamiento sexual, aunque sólo el 10% de las víctimas presentó denuncias.
La denuncia continúa siendo la última opción de las personas que pasan por una situación de hostigamiento sexual, algunas razones son la desconfianza en el proceso, el temor a represalias y la sanción social, la revictimización o la vergüenza.
La violencia sexual, como un tipo de violencia de género, nos atraviesa a las mujeres durante todo nuestro ciclo de vida, siendo particularmente vulnerables en nuestra niñez y adolescencia, tal como da cuenta la data registrada en el 2024 por los CEM que arrojan que el 68,8% de los casos de violencia sexual tuvo como víctimas a niñas y adolescentes menores de 18 años.
Las bomberas que valientemente han denunciado a su agresor, nos interpelan y representan a miles de mujeres que no le ponemos nombre a “esa” incomodidad o se sienten culpables o sienten miedo a denunciar. El Estado y el Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú tienen una deuda de justicia con ellas, el resto las acuerparemos hasta que la tengan.
Colectivo de mujeres diversas, desde diferentes trayectorias, tendencias políticas, territorios y experiencias, que se levantan en voz unida con el objetivo común de rehabilitar la esperanza en la construcción del país. Se comprometen y convocan a un diálogo abierto, y a tejer lazos para contribuir a un proyecto democrático que impidan que el autoritarismo y la corrupción se apoderen de las instituciones.