Opinión

Pueblos en peligro

Se logró alejar peligro de exterminio de comunidades originarias que viven en aislamiento voluntario.

Editorial
Editorial

Con 7 votos a favor y 3 en contra se pudo superar la amenaza contra los pueblos en aislamiento y contacto inicial (PIACI), y que podría representar el exterminio. El proyecto de ley 3518, presentado por el fujimorismo, fue rechazado en la Comisión de Pueblos Indígenas y ahora tendrá que seguir el mismo curso en la Comisión de Descentralización.

Los PIACI tienen 17 años de creación y ya se cuentan con 7 reservas en la mayoría de casos, ubicadas en la Amazonia, y otras 6 en trámite para dar protección a estas poblaciones que viven en aislamiento voluntario y realizan algunas incursiones para tomar contacto con las poblaciones circundantes. Se trata de comunidades originarias protegidas por normativas internacionales —como el Convenio 169 de la OIT— y por leyes nacionales, que preservan su hábitat y también su voluntad de mantenerse ajenos a los cambios vertiginosos de la modernidad.

El proyecto del fujimorista Jorge Morante, representante de Loreto, desconoce la existencia de estos pueblos en aislamiento y contacto inicial y niega su presencia. Es también el punto de vista de un grupo empresarial —incluido el presidente regional— que hace campañas mediáticas para desconocer la existencia de las comunidades originarias. Por ello, se buscaba modificar la ley que creó los PIACI, y proceder a entregar a los Gobiernos regionales la potestad de autorizar o no las reservas de territorio y la legalización como PIACI.

Una vez erradicado el peligro que se cernía, hay mucho aún que trabajar para establecer medidas que preserven estas poblaciones que ya ahora conviven en territorios adjudicados a lotes petroleros o donde se está extrayendo minería informal.

Estas poblaciones pueden ser directamente diezmadas por las enfermedades, el hambre, el acoso de las mafias de minería ilegal, narcotráfico, pesca ilegal y otras muchas amenazas que pueden vulnerar sus derechos a mantener su aislamiento. El número de pobladores de estas reservas indígenas se calcula en 7.500, repartidos en 5 regiones.

Por el momento, corresponde al Ministerio de Cultura velar por los PIACI. La arremetida del fujimorismo contra estas poblaciones puede haber fracasado en esta ocasión, pero no hay duda de que seguirán las amenazas. De por medio están los intereses económicos para lucrar con la tierra y las reservas naturales de estos territorios de los PIACI.