Espectáculos

¿'El valor de la verdad' tiene credibilidad? Asociación de poligrafistas rechaza el programa de Beto Ortiz y afirma que es un engaño

La reciente participación de Melissa Klug en el 'EVLV' ha desatado una ola de cuestionamientos respecto a la fiabilidad del programa. Conoce la postura de la Asociación Peruana de Poligrafistas, quienes además advierten sobre los riesgos éticos y sociales de emplear esta tecnología con fines de espectáculo.

El primer programa de 'El valor de la verdad' se emitió el 7 de julio del 2012. Foto: composición LR/ El valor de la verdad/ Andina
El primer programa de 'El valor de la verdad' se emitió el 7 de julio del 2012. Foto: composición LR/ El valor de la verdad/ Andina

¿Hasta qué punto fueron ciertas las confesiones de Melissa Klug, Shirley Arica, Tilsa Lozano, Susy Diaz y otros personajes de la farándula que se sentaron en sillón rojo de 'El valor de la verdad'? Desde su estreno en 2012, el programa conducido por Beto Ortiz captó la atención del público al presentar declaraciones polémicas y, en muchos casos, impactantes, supuestamente validadas por un polígrafo. Sin embargo, la veracidad de dichas afirmaciones ha sido puesta en duda por expertos en poligrafía, quienes advierten que el formato del programa no garantiza condiciones técnicas ni éticas adecuadas para que los resultados puedan considerarse confiables.

La Asociación Peruana de Poligrafistas y Evaluadores Forenses de la Credibilidad (APPEFC) ha emitido un comunicado en el que rechaza categóricamente el uso del polígrafo como herramienta de entretenimiento y denuncia que, en 'El valor de la verdad', se hace mal uso y se manipula una técnica científica diseñada para investigaciones judiciales o procesos de seguridad. "El uso del polígrafo en este programa televisivo es un engaño que desacredita una herramienta clave en la Lucha Contra la Corrupción y la Seguridad Nacional", afirman.

 Comunicado de la Asociación Peruana de Poligrafistas. Foto: APPEFC<br>

Comunicado de la Asociación Peruana de Poligrafistas. Foto: APPEFC

La verdad del polígrafo

Según José Aníbal Torreblanca, presidente del Comité Académico de la Asociación Peruana de Poligrafistas y Evaluadores Forenses de la Credibilidad (APPEFC), una correcta prueba del polígrafo debe cumplir con un protocolo técnico riguroso, compuesto por tres etapas claramente definidas. “El procedimiento comienza con una entrevista previa donde se solicita la identidad de la persona, se evalúa su idoneidad para ser examinada, y se le explica el funcionamiento del sistema nervioso autónomo, así como los componentes del instrumento”, detalló en conversación con La República. Esta primera fase incluye, además, una conversación sobre los temas a analizar y una revisión detallada de las preguntas que serán aplicadas.

La segunda etapa consiste en un test de familiarización y la recolección de datos fisiológicos mediante técnicas validadas internacionalmente. Finalmente, la tercera fase corresponde al análisis diagnóstico, en el que se interpretan los datos obtenidos siguiendo estándares científicos. Si se realiza de forma correcta, la prueba del polígrafo tiene una precisión del 80%, 86% o 90% dependiendo de la técnica que se utilice.

Sin embargo, de acuerdo con los testimonios de algunos ex participantes de 'EVLV', el procedimiento aplicado en el programa dista mucho del protocolo profesional descrito por Torreblanca. Aseguran que no fueron sometidos a una entrevista previa y que, en lugar de ello, pasaron directamente a responder entre 80 y 100 preguntas de distintos temas, lo cual contradice los estándares técnicos de la poligrafía. “Ninguna técnica permite que se hagan 100 preguntas. Lo máximo que se puede aplicar son cuatro preguntas relevantes”, advirtió el especialista.

Además, lo más preocupante es el tipo de preguntas que se formulan durante el programa. Según los Códigos de Ética para Poligrafistas Profesionales, está prohibido interrogar a los evaluados sobre aspectos como su conducta o preferencias sexuales, creencias religiosas o inclinaciones políticas, salvo que exista una orden judicial o una norma legal que lo autorice. Estas restricciones buscan proteger la intimidad y los derechos fundamentales de las personas, principios que 'EVLV' ignora sistemáticamente al convertir temas sensibles en parte de un espectáculo mediático.

Por ello, desde la APPEFC hacen un llamado a las autoridades competentes para que se establezcan regulaciones claras y se sancione el uso indebido del polígrafo en espacios mediáticos. La asociación advierte que prácticas como las que se exhiben en 'El valor de la verdad' desacreditan una herramienta científica de alto valor en ámbitos como la justicia y la seguridad, además de vulnerar la ética profesional y atentar contra la dignidad de los participantes y del público en general.