Cultural

Homenaje a Juan Gonzalo Rose

Último número de la revista literaria “Círculo de Lectores” rinde homenaje a un poeta que tranquilamente podría sintonizar con la sensibilidad de las generaciones actuales.

Juan Gonzalo Rose.
Juan Gonzalo Rose.

Uno de los poetas peruanos que debemos leer más, releerlo, para mencionarlo, porque desde hace buen rato no se le menciona, es Juan Gonzalo Rose (1927 – 1983). Miembro de la generación del 50 y autor de canciones pautadas por el amor y la nostalgia, Rose fue también un hombre de leyendas vitales, las cuales crecían al ritmo de su reconocimiento poético.

Por extraño que parezca, la obra de Rose es muy difícil de encontrar a la fecha, y la extrañeza es doble, tratándose de una voz poética con el poder de congregar sensibilidades de distintas generaciones, es decir, hay un público lector que no está siendo atendido. Es un poeta para lectores mayores, igualmente para los más jóvenes.

Entre sus libros de poesía más conocidos, tenemos Cantos desde lejos (1958), Las comarcas (1964) y Peldaños sin escalera (1974). Y de sus valses criollos, pensemos en “Tu voz”, que llegó a ser interpretada por Tania Libertad. Sin exagerar, considero que toda biblioteca que se respete, debe tener algunas cosas de Juan Gonzalo Rose. Su poesía, como bien ha calificado la crítica especializada, iba de lo social a lo amoroso, y en esas coordenadas el autor construyó su prestigio, que no es nada poco, siendo la misma diáfana en su tersura y sustanciosa en sus mágicos silencios.

Por lo expuesto, se justifica la inquietud sobre la poca presencia de su obra, porque si hay un poeta peruano capaz de acercar la buena poesía a los nuevos lectores, ese es Juan Gonzalo Rose. Juan Gonzalo Rose, ya sea en el registro social y personal, mantuvo una cualidad que no negoció a lo largo de su vida: el cuidado de la sensibilidad de su mundo interior. Por eso sigue conectando nuestro poeta. Su obra, por decirlo de alguna manera, atomiza la esencia de la sensibilidad peruana, con la diferencia de que nuestro autor sabía cuándo callar.

Para explicarlo, qué mejor que el poema “Exacta dimensión” de Simple canción (1960/1972): “Me gustas porque tienes el color de los patios/ de las casas tranquilas…/ y más precisamente:/ me gustas porque tienes el color de los patios/ de las casas tranquilas/ cuando llega el verano…/ y más precisamente:/ me gustas porque tienes el color de los patios/ de las casas tranquilas en las tardes de enero/ cuando llega el verano…/ y más precisamente:/ me gustas porque te amo”.

 En el último número de la revista Círculo de Lectores, el noveno, encontramos a Juan Gonzalo Rose en portada. Ver un número dedicado a un poeta como Juan Gonzalo Rose, alegra. Y con mayor razón, cuando este 2025 no es un año en que celebre algún aniversario suyo.

Consultado al respecto, el director de CDL, el escritor Gabriel Rimachi dice: “Dentro de dos años se cumplirá el centenario del nacimiento del poeta y no es posible que no se conozca su aporte a las letras nacionales”.

En el homenaje de CDL, encontramos los textos de Mario Suárez Simich, Ybrahim Luna, Luis Eduardo García (“Rose: la piel de la poesía”), Roger Santiváñez (“El sonar de la mandolina: Juan Gonzalo Rose & el amor”), Tania Libertad (“Recuerdos de Juan Gonzalo Rose”), Martín Carranza y Alessandra Tenorio. Fuera del homenaje, encontramos los poemas de Karina Valcárcel, Melissa Patiño, Melissa Ghezzi, Martín Zúñiga. L. E. García y Víctor Ruiz.

La revista no se vende y se puede encontrar en las principales librerías limeñas. Lo de Círculo de Lectores, por su carácter de difusión, nos trae a la memoria lo que durante algunos años se llevó a cabo con la revista Buensalvaje, dirigida por Dante Trujillo. La publicación, además, circula en un contexto bastante especial para la lectura a nivel global, y Perú no es ajeno a esa positiva ola expansiva. Círculo de Lectores va a un público específico y esta novena edición está dedicada a un querido representante de la poesía peruana. Como ya lo hemos señalado en más de una ocasión, lo mejor, lo más sólido, lo más perdurable de la literatura peruana, es su tradición poética. En esa cancha, Juan Gonzalo Rose la rompió.