Ciencia

Arqueólogos revelan un antiguo ritual para el “despertar de Osiris” con unos misteriosos artefactos de la tumba de Tutankamón

Un estudio arqueológico vincula los objetos hallados en la tumba de Tutankamón con un antiguo ritual funerario egipcio. Los artefactos son la evidencia más antigua del rito de resurrección en el entierro del faraón.

Descubren evidencia de que un rito conocido como el "Despertar de Osiris" se realizó en la cámara funeraria de Tutankamón. Foto: Shutterstock
Descubren evidencia de que un rito conocido como el "Despertar de Osiris" se realizó en la cámara funeraria de Tutankamón. Foto: Shutterstock

Un equipo de arqueólogos han identificado posibles pruebas de un ritual conocido como el Despertar de Osiris dentro de la tumba de Tutankamón, ubicada en el legendario Valle de los Reyes. El estudio fue liderado por Nicholas Brown, investigador de la Universidad de Yale, quien sostiene que cuatro bandejas de arcilla y cuatro bastones rituales formarían parte de un conjunto ceremonial que evoca este rito sagrado de resurrección en el antiguo Egipto.

Los artefactos, redescubiertos al analizar antiguos registros de excavación, datan del siglo XIV a.C. y constituyen la evidencia más temprana del uso del ritual del Despertar de Osiris en el entierro de un faraón. “La disposición de la cámara funeraria parece reproducir un antiguo rito conocido por textos de épocas posteriores”, señaló Brown en su artículo. Este descubrimiento suma una nueva capa de simbolismo egipcio al misterio que rodea al joven rey.

¿Qué es el ritual de Osiris en la tumba de Tutankamón?

El Despertar de Osiris es una ceremonia descrita en textos funerarios egipcios como los Textos de las Pirámides. Esta práctica recrea el mito donde Horus, hijo de Osiris, agita un bastón y ordena a su padre revivir tras ser asesinado por su hermano Seth. En el caso de Tutankamón, los arqueólogos creen que los objetos dispuestos en su tumba tenían una intención similar: propiciar su regeneración en el más allá, evocando el poder divino de Osiris para vencer a la muerte.

 El mural en la cámara funeraria de Tutankamón donde Osiris abraza recibiendo al faraón. Foto:

El mural en la cámara funeraria de Tutankamón donde Osiris abraza recibiendo al faraón. Foto:

El agua usada en las libaciones funerarias, probablemente extraída del Nilo, también posee una carga simbólica poderosa. Según Brown, en el simbolismo egipcio se conocía como el “Ojo de Horus”, un elemento que encarna protección, sanación y vida eterna. Estas libaciones se vertían sobre el cuerpo del difunto, permitiendo que los fluidos sagrados “reconstituyeran” su vitalidad espiritual.

¿Qué representan los objetos rituales y para qué servían?

Los cuatro bastones y las cuatro bandejas de arcilla encontrados en la cámara funeraria no eran elementos decorativos. Cada uno representaba los cuatro puntos cardinales, sirviendo como protectores simbólicos del difunto. Las bandejas posiblemente contenían agua u otros líquidos sagrados, mientras que los bastones rituales imitarían el que Horus utilizó para invocar la resurrección de su padre.

 Momento de la apertura del sarcófago de Tutankamón por Howard Carter en 1922. Foto: Wikimedia

Momento de la apertura del sarcófago de Tutankamón por Howard Carter en 1922. Foto: Wikimedia

Además, según la investigadora Paula Veiga, de la Universidad Ludwig Maximilian, estos recipientes podrían haber albergado ungüentos o sustancias embalsamadoras, aumentando su valor ceremonial. Estos objetos misteriosos en la tumba de Tutankamón confirman el uso de prácticas religiosas complejas, mucho más elaboradas de lo que se pensaba para su época.

Tutankamón y el regreso del culto a Osiris

Hijo del controvertido faraón Akhenatón, Tutankamón creció en un contexto político y religioso marcado por una revolución monoteísta. Su padre impuso el culto al Atón, eliminando la veneración a dioses tradicionales como Osiris. Sin embargo, al asumir el trono, el joven faraón revocó esa imposición y restauró el panteón egipcio.

Este cambio religioso tras la muerte de Akhenatón no solo devolvió legitimidad a los rituales antiguos, sino que también permitió la reintegración de ceremonias como el Despertar de Osiris en los funerales reales. El uso de símbolos sagrados en su sepultura refleja una estrategia clara para legitimar su reinado dentro de la tradición egipcia y reafirmar la continuidad del orden divino.