Los peruanos amanecieron con un video publicado por la presidenta de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, quien, en una suerte de campaña de desinformación, afirmó que su partido no maneja el Congreso.
Haciendo gala de una aritmética incompleta, la responsable política de las decisiones parlamentarias del fujimorismo asevera que la votación de su bancada, sumada con las de Alianza por el Progreso, Avanza País y Renovación Popular no alcanzan para aprobar reformas constitucionales.
Dichas afirmaciones tienen -aparentemente- el principal objetivo de mentir a los peruanos. Fujimori no solo olvida que gracias a proyectos de ley impulsados por su bancada se ha cambiado más de 50 artículos de la Constitución en beneficio propio.
La señora ha decidido ignorar que, gracias a los congresistas naranjas y las agrupaciones políticas anteriormente mencionadas, se evitó, a toda costa, someter, democráticamente, a referéndum dichas decisiones de profundo impacto en nuestro sistema político.
Con la presunta intención de distraer, no incluye en su fórmula matemática a aquellas bancadas que han jugado en comparsa con las intenciones del fujimorismo y sus aliados para mantener el gobierno, como las siete veces que votaron en contra de la vacancia de la presidenta Dina Boluarte.
Basta entrar a la página web del Congreso para que un ciudadano se cerciore cómo Perú Libre y Podemos Perú han votado -o dejado de hacerlo- en la misma línea que el fujimorismo
La negación para debatir la ley que busca restituir la detención preliminar contra presuntos delincuentes en casos de no flagrancia, el rechazo a la censura del presidente del Congreso Eduardo Salhuana (APP) y la restitución de la firma de Alberto Fujimori en una Carta Magna que no se parece en nada a la aprobada en dictadura en 1992, son las muestras más recientes que desmienten de plano a Fujimori.
Negar lo evidente y pretender confundir a la opinión pública no impedirá que los peruanos recuerden estos actos en las siguientes elecciones.