¿Por qué algunos países conducen con el volante a la derecha? La historia detrás de su origen y su relación con los accidentes
El lado por el que se conduce no solo varía según el país, sino que también tiene una historia fascinante que se remonta a la Edad Media.

La conducción por la izquierda no es solo una curiosidad geográfica, sino que tiene raíces históricas profundas. Desde la antigua Roma hasta la Revolución Francesa, las decisiones sobre el sentido de circulación han estado influenciadas por factores sociales, económicos y culturales. A medida que el mundo se modernizaba, también las normas de tráfico cambiaban, pero no de manera uniforme.
La historia de la conducción por la izquierda se remonta a prácticas antiguas, donde la mayoría de las personas diestras montaba a caballo con la mano izquierda libre para defenderse. Esta costumbre se consolidó en Europa y se extendió a las colonias británicas. Sin embargo, el cambio hacia la conducción por la derecha en otros países se debió a diversas razones, incluyendo la Revolución Francesa y la evolución de los carruajes en Estados Unidos.

Hoy en día, aproximadamente el 35% de la población mundial conduce por la izquierda, principalmente en países con herencia británica como Reino Unido, Australia, India, Japón y Sudáfrica. Foto: El Tiempo
Orígenes de la conducción por la izquierda
La tradición de manejar por la izquierda se originó en la antigua Roma, donde los ejércitos marchaban por la calzada izquierda. Esta convención se mantuvo a lo largo de los siglos, especialmente durante la Edad Media, cuando los caballeros viajaban por el mismo lado. Con la llegada de los automóviles, esta práctica se trasladó a los nuevos vehículos, considerados como carruajes sin caballos.
Con el tiempo, esta norma se convirtió en ley en varios países, especialmente en aquellos que fueron colonias británicas. Japón, por ejemplo, adoptó esta regla debido a la influencia británica en la construcción de sus ferrocarriles. Así, para finales del siglo XVIII, la mayoría de los carruajes en el mundo circulaban por la izquierda.
El cambio hacia la derecha
El cambio hacia la conducción por la derecha se produjo en diferentes momentos y por diversas razones. En Francia, la Revolución Francesa impulsó a las personas a desafiar las normas sociales, lo que llevó a algunos a circular por el lado derecho. En Estados Unidos, el uso de carruajes más grandes, como el Conestoga, también motivó este cambio, ya que los conductores necesitaban una mejor visibilidad al circular por la derecha.
La Declaración de Independencia de 1776 también jugó un papel en este cambio, ya que los estadounidenses buscaban distanciarse de las costumbres británicas. La norma de circular por la derecha se formalizó en 1792 y se convirtió en ley en 1804. Con el auge de la industria automotriz, el volante a la izquierda se volvió la norma, especialmente con la producción del Model T de Ford.
¿Cómo influyó en la seguridad vial?
La pregunta sobre si los países que manejan por la izquierda tienen más accidentes es compleja. Un estudio de la Universidad de Frankfurt sugiere que una cuarta parte de los caminos del mundo está diseñada para la conducción por la izquierda. Sin embargo, la seguridad vial depende de múltiples factores, incluyendo la infraestructura, la educación vial y la cultura de conducción.
En el Reino Unido, a pesar de la posibilidad de cambiar a la conducción por la derecha, el gobierno ha optado por mantener el sistema actual, argumentando que la infraestructura está diseñada para ello. Esto ha llevado a un debate sobre la conveniencia de seguir con un sistema que, aunque tradicional, podría no ser el más eficiente en un mundo en constante cambio.
Reflexiones sobre la conducción por la izquierda
La historia de la conducción por la izquierda es un reflejo de la evolución social y cultural de los países. A medida que el mundo se globaliza, las diferencias en las normas de tráfico se vuelven más evidentes, lo que genera preguntas sobre la seguridad y la eficiencia. Mientras algunos países optan por mantener sus tradiciones, otros buscan adaptarse a las nuevas realidades del transporte.
En definitiva, la conducción por la izquierda no es solo una cuestión de costumbre, sino que está profundamente arraigada en la historia y la identidad de los países que la practican.