Política

Rafael López Aliaga y su estrecho vínculo con el Sodalicio y Opus Dei: nueve cementerios y 27 inmuebles pasaron a empresa de alcalde

Con el respaldo de grupos religiosos, Rafael López Aliaga ha consolidado su influencia en la política peruana. Su relación con el Sodalicio y el Opus Dei va más allá de un simple vínculo de fe.

Las relaciones empresariales de Rafael López Aliaga y el Sodalicio se expresaron también en campos políticos y económicos | Composición: Gerson Cardoso / Foto: LR.
Las relaciones empresariales de Rafael López Aliaga y el Sodalicio se expresaron también en campos políticos y económicos | Composición: Gerson Cardoso / Foto: LR.

En la escena política internacional, los perfiles conservadores han ganado adeptos en determinados espacios religiosos. Tal es el caso de Jair Bolsonaro, apoyado por las iglesias evangélicas de Brasil, o del flamante nuevo presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, quien durante su campaña presidencial contó con el respaldo de diversos líderes religiosos.

Perú, como país de profunda tradición católica, no es ajeno a esta tendencia. El que ha capitalizado este apoyo de la comunidad religiosa es Rafael López Aliaga, líder de Renovación Popular y principal exponente del conservadurismo peruano. López Aliaga, quien actualmente se desempeña como alcalde de Lima, ha mantenido una estrecha relación con la Iglesia católica, incluso con algunas de sus facciones más polémicas, como el recientemente disuelto Sodalicio de Vida Cristiana (SVC) y la prelatura del Opus Dei.

En medio de esta situación, La República ha decidido publicar esta radiografía en la que se ilustran las relaciones de López Aliaga con el Sodalicio y el Opus Dei, detallando los comportamientos más llamativos del alcalde en relación con ambas instituciones religiosas.

Negocios y fe

Rafael López Aliaga y el Sodalicio de Vida Cristiana han mantenido una relación que va más allá de lo meramente religioso. En su faceta empresarial, López Aliaga ha mostrado cercanía con los negocios del SVC, una conexión que se evidencia principalmente a través de transacciones financieras y colaboraciones en diversos proyectos.

En marzo de 2020, la Asociación San Juan Bautista, vinculada al SVC, transfirió en fideicomiso 36 inmuebles a Acres Sociedad Titulizadora, empresa fundada por López Aliaga en 2011. Estas propiedades incluyen nueve cementerios que operan bajo la marca “Parque del Recuerdo” y otras 27 ubicadas en Lima. El objetivo de esta operación era utilizar los predios como respaldo para la emisión de valores mobiliarios, destinados al desarrollo de los camposantos y a la reestructuración de deudas. Esto demostraría que la relación entre López Aliaga y el Sodalicio también se debía a un nexo que va más allá de la fe católica compartida, recalando en el cálculo empresarial.

Es relevante mencionar que, aunque López Aliaga renunció a sus cargos en Acres en 2019 y transfirió sus acciones antes de asumir la alcaldía en 2022, la transacción con la Asociación San Juan Bautista técnicamente inició cuando el alcalde de la capital aún tenía vínculos con la empresa. En 2016, la Municipalidad de Lima cedió 43 hectáreas del parque zonal de Ancón a la mencionada asociación.

larepublica.pe

Paola Ugaz, periodista que ha dedicado parte de su trabajo a investigar al Sodalicio, escribió una nota para este medio donde ilustraba el movimiento entre el fideicomiso y las propiedades involucradas, incluidos los nueve cementerios. Ugaz amplió al respecto: "En términos legales, esta operación en los registros públicos no es válida porque en el momento que se hizo esta operación, estaban siendo investigados por la Fiscalía. Y lo mismo ocurre con Acres Investment, empresa fundada por Rafael López Aliaga en su faceta de empresario, y que está siendo investigado por la Fiscalia por otro caso distinto al Sodalicio (…) Si te están investigando, no puedes transferir bienes, ceder propiedades o hacer cambios que puedan afectar una posible reparación civil. Es como si una persona investigada intentara transferir sus bienes a sus hijos para evadir responsabilidades legales", explicó.

Además de esta transacción, López Aliaga ha sido socio del Sodalicio en otras oportunidades. Por ejemplo, desde 2016, Mario Rivarola, CEO de Inversiones San José (brazo empresarial del SVC), es miembro de la empresa energética Nueva Esperanza Hydro, en la que López Aliaga también participó hasta 2019.

 Fachada de uno de los cementerios ligados a Acres Investment y la Asociación Civil San Juan Bautista | Foto: Leonela Aquino/URPI-LR.

Fachada de uno de los cementerios ligados a Acres Investment y la Asociación Civil San Juan Bautista | Foto: Leonela Aquino/URPI-LR.

Un vínculo político y social

La cercanía del burgomaestre de Lima con el SVC no se limita únicamente al ámbito financiero. Existen diversos episodios y detalles que evidencian la proximidad entre Rafael López Aliaga y la organización religiosa, que se extiende a ámbitos políticos y sociales.

El alcalde de Lima comenzó su carrera en el partido Solidaridad Nacional, que luego se transformó en su actual plataforma política: Renovación Popular, en la que funge como líder. Solidaridad Nacional fue fundado por el fallecido exalcalde de Lima, Luis Castañeda Lossio. Castañeda, quien fue exlíder político de López Aliaga, era medio hermano de Germán Doig Lossio, miembro del Sodalicio denunciado por abusos contra integrantes del grupo religioso.

López Aliaga, ya como líder de Renovación Popular, ha confirmado su cercanía con distintas figuras relacionadas con el SVC. "Hay gente muy buena en el Sodalicio, como el padre Baertl, una persona muy santa. Y los hermanos Len, algunos son curas y otros laicos", comentó López Aliaga a Marco Sifuentes en su programa La Encerrona. Jaime Baertl, quien ha sido mencionado anteriormente por su manejo de los negocios del Sodalicio, ha sido denunciado por perpetrar abusos sexuales contra el denunciante del SVC, Martín Scheuch. Por su parte, los hermanos Len tampoco han estado exentos de acciones cuestionables. Tanto Juan Carlos como Gonzalo Len han sido sindicados por su relación cercana con Luis Figari, fundador del Sodalicio y acusado de abusos sexuales, psicológicos y físicos contra los miembros de la asociación religiosa que fundó.

Para la politóloga Fabiola G. Arce, la relación entre los elementos católicos y religiosos debe ser observada con detenimiento: "Siempre es importante prestar atención a la relación entre el poder político, en cualquiera de sus formas, y otros tipos de poder en general. Entre ellos, el poder religioso es particularmente relevante, ya que, en las sociedades democráticas, tradicionalmente ha existido una separación clara entre ambos. (…) No se trata de negar a las autoridades su libertad de vivir su fe como consideren adecuado, sino de reconocer que, en cuanto representante electo en una democracia, gobiernan en nombre de una sociedad diversa. Esa comunidad tiene múltiples formas de aproximarse a la fe, y no todas comparten la misma perspectiva", señaló.

Arce considera que la visión religiosa de López Aliaga y su llegada al sillón municipal ilustran una característica peligrosa en la relación entre política y religión: la imposición y el apoyo a ciertos eventos e ideas en función de las creencias de quien ostenta un puesto de poder.

"El problema surge cuando algunas autoridades muestran una afinidad excesivamente marcada con un grupo en particular —en este caso, un grupo religioso—, lo que genera diferencias en el acceso de la ciudadanía a la autoridad. (...) Actualmente, en Lima, con López Aliaga, estamos presenciando un caso en el que esto parece estar ocurriendo. El acceso a los espacios públicos se está autorizando de manera diferenciada, lo cual ya es un problema en sí mismo. Además, se han restringido zonas bajo el argumento de seguridad, impidiendo reuniones y concentraciones, lo que, de por sí, es una medida controversial y digna de un análisis crítico. Sin embargo, lo más preocupante es que estas restricciones no se están aplicando de manera equitativa, sino que parecen depender de la afinidad de las autoridades con ciertos grupos. En una democracia, esto no debería suceder", afirmó.

No solo es el Sodalicio, también el Opus Dei

La relación del alcalde de Lima con los grupos religiosos no se limita a su contacto con el Sodalicio; López Aliaga es, además, miembro del Opus Dei, una prelatura con gran influencia política y empresarial. "Con mucha honra, soy miembro del Opus Dei desde los 19 años, con celibato y compromisos incluidos; a mí me da un placer muy grande", afirmó en entrevista López Aliaga. También forma parte de 'La Obra' Juan Luis Cipriani, exarzobispo de Lima, quien recientemente fue denunciado por abusos sexuales perpetrados hace varias décadas, según informó El País.

El 7 de enero, el alcalde de Lima, Rafael López Aliaga, otorgó la Medalla de la Orden al Mérito en el grado de Gran Cruz, el máximo reconocimiento que puede concederse desde su posición municipal. Solo tiempo después, tras hacerse pública la denuncia contra Cipriani, López Aliaga reiteró su apoyo al ahora sindicado cardenal: "(…) Reitero mi apoyo y agradecimiento al cardenal Cipriani, a quien conozco perfectamente desde hace muchos años. Es injusto acusar a un ser humano y no darle derecho a defenderse", declaró el burgomaestre.

Del mismo modo, un artículo de La República advirtió sobre la relación entre López Aliaga, Renovación Popular y el entorno de Cipriani. Según el Registro de Organizaciones Políticas (ROP) del JNE, Javier José María Cipriani Thorne, hermano del cardenal, milita en Renovación Popular desde el 20 de mayo de 2024.

Además, el hermano de Cipriani tendría más vínculos con el alcalde de Lima: Javier José es presidente de la Junta General de Accionistas de la Empresa Municipal Inmobiliaria de Lima, entidad encargada de la administración de inmuebles de la municipalidad. Asimismo, Javier José figura como presidente de la Fundación Lima, organización sin fines de lucro que ha colaborado con la Municipalidad de Lima. Estos hechos resultan especialmente preocupantes ante las contrataciones entre el hermano del excardenal y la municipalidad, realizadas en los primeros meses de 2023. La primera contratación fue por "Servicio especializado en gestión de procesos administrativos" por un monto de S/28.000; la segunda, por "Servicio de coordinación, monitoreo y asistencia técnica administrativa" por S/14.000; y, finalmente, la tercera contratación fue nuevamente por "Servicio especializado en gestión de procesos administrativos" por S/12.000.