Género

Ley de identidad de género en Chile: a un año de su implementación

Derecho ganado. Hace un año entró en vigencia la ley de identidad de género en Chile. Con ello, el país sureño marcó un hito en la lucha por los derechos de las personas trans.

Ley de identidad de género
Ley de identidad de género

Un 27 de diciembre de 2019, Chile implementó la ley de identidad de género en todo su territorio nacional. Así, el país sureño autorizó que las personas trans puedan cambiar su sexo ante el Registro Civil. Con ello, Chile dio un paso más hacia la igualdad y el reconocimiento de los derechos de esta comunidad.

A un año de su aprobación, según diversos medios del país, 2.201 personas trans cambiaron de nombre y sexo en sus documentos oficiales. Del total, un 58% correspondió a hombres trans y un 42% a mujeres trans. Asimismo, solo 8 solicitudes del registro total correspondió a menores de edad de entre 14 y 18 años.

La norma oficializada permite que los menores de edad mayores de 14 años, que desean iniciar el trámite, remitan una solicitud judicialmente y bajo la representación legal de sus apoderados ante un Tribunal de Familia.

Hasta la fecha, el Servicio de Registro Civil e Identificación del país capacitó a más de mil funcionarios y funcionarias en todo el país para llevar a cambio las solicitudes de cambio de sexo y nombre sin prejuicios ni estigmatizaciones contra esta comunidad. La entidad informó que cuenta con 367 oficinas donde las personas pueden realizar esta modificación.

Deudas pendientes con la comunidad trans

Uno de los reclamos de las organizaciones vinculadas a la defensa de los derechos de las personas trans en el país es que la legislación de la ley sobre los menores de edad de entre 14 y 18 años hace que sea un juez, bajo sus conceptos, quien decida si el adolescente debe o no recibir un acompañamiento más largo antes de la aprobación.

De igual manera, Isabel Amor, directora ejecutiva de Fundación Iguales, había declarado a France 24 que la exclusión de los menores de 14 años hace que se “invisibilice la infancia trans, una realidad que sigue excluyendo y discriminando a los niñas y niños por su identidad de género”.

Si bien esta norma es un hito y reconocimiento por los derechos de las personas trans en el país sureño, todavía es necesario continuar con los avances sobre la medida y así responder ante los pedidos de una comunidad que afronta discriminación y exclusión de diversos procesos por su identidad de género.