De ser estrella de la selección de Suecia, marcar goles y jugar un Mundial a vender boquillas de aspiradoras
El destacado exfutbolista de Suecia brilló a nivel de selección y en los clubes donde paseó su fútbol, pero una lesión lo alejó de las canchas e hizo que su vida dé un giro de 180 grados.
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Esta historia tiene de protagonista a Tomas Brolin, un destacado exdelantero nacido en Suecia que le dio goles, hazañas y hasta participó de una Copa del Mundo junto con su selección. Pero finalmente terminaría vendiendo boquillas de aspiradores. No obstante, Tomas brilló por los clubes por donde paseó su fútbol, los cuales fueron GIF Sundsvall, IFK Norrköping y Parma de Italia, con este último equipo consiguió los títulos de la Copa, Recopa, UEFA y Supercopa.
Brolin también es recordado por los tantos que le anotó a Gales en un amistoso previo al Mundial de Italia 90, cita mundialista donde jugó y marcó la única anotación del cuadro sueco. Sin embargo, no fue color de rosa toda su carrera, ya que una lesión lo alejó de las canchas e hizo que sus sueños se reviertan y empiece un nuevo camino alejado de la profesión que más amaba: jugar al fútbol.
De brillar en el fútbol a vender boquillas de aspiradoras
Brolin jamás se hubiera imaginado que su carrera de futbolista terminaría a sus 25 años a raíz de una lesión que sufrió cuando se disputaba un partido de clasificación entre Suecia contra Hungría. Este lamentable suceso cambiaría su vida por completo, ya que lo obligó a dejar el fútbol e incursionar en otros oficios que le permitan subsistir económicamente.
En aquel entonces, Brolin pertenecía a las filas del Parma de Italia, equipo que no pudo tenerlo de regreso en buenas condiciones a consecuencia de la magnitud de la lesión. Por esa razón, decidieron venderlo al Leeds, pero su desempeño no fue el esperado: subió de peso y fue blanco de críticas de la prensa por su nivel futbolístico.
Fue tan difícil superar su lesión y recuperar el potencial que poseía que, incluso, hizo las veces de arquero cuando tenía decidido retirarse del fútbol. El último equipo fue uno que participaba en la cuarta división sueca.
Sin embargo, Tomás supo ser resiliente y salir de la adversidad a su manera. Comenzó a hacer negocios y trabajar en diversos rubros; de entre esos tantos, llegó a una firma de aspiradoras donde terminó siendo copropietario. Este oficio le ha permitido viajar, irse de vacaciones y ofrecer las boquillas de aspiradoras en cada lugar que visita. De esta manera, ha podido atraer más clientes estratégicamente.