Esto es lo que pasa en tu cuerpo si dejas de tener relaciones sexuales por mucho tiempo, según experto
La falta de actividad sexual puede generar cambios en la salud física y emocional. Desde una disminución en las defensas hasta alteraciones hormonales, estos son los efectos de la abstinencia prolongada, según expertos.

El sexo no solo es una expresión de intimidad, sino que también tiene un impacto en la salud del cuerpo. Aunque no existe una frecuencia estipulada que determine cuántas relaciones sexuales debe tener una persona, los expertos advierten que la ausencia prolongada de actividad sexual puede traer consecuencias en diferentes aspectos del organismo.
Estudios han demostrado que quienes pasan largos periodos sin mantener relaciones sexuales pueden experimentar estrés, ansiedad, disminución del deseo sexual e incluso alteraciones en el sistema inmunológico. Además, en ciertos casos, la falta de sexo puede incrementar el riesgo de problemas en la salud reproductiva. A continuación, te explicamos qué sucede en el cuerpo cuando no se mantiene actividad sexual por mucho tiempo.
¿Qué le sucede a tu cuerpo si dejas de tener sexo por mucho tiempo?
Disminución del sistema inmunológico
Las personas que mantienen una vida sexual activa pueden fortalecer su sistema inmunológico. Según estudios, quienes tienen relaciones sexuales con más frecuencia presentan niveles más elevados de anticuerpos, lo que ayuda al cuerpo a combatir gérmenes y bacterias. La sexóloga clínica Paola Beltrán explicó que una investigación realizada en 2008 encontró que las personas con actividad sexual regular tenían menos probabilidades de enfermarse de gripa, debido a la liberación de endorfinas durante el acto sexual.
Mayor riesgo de estrés y ansiedad
El sexo es una práctica que contribuye al bienestar mental, ya que durante el orgasmo se liberan hormonas como la dopamina y la oxitocina, las cuales generan sensaciones de placer y relajación. De acuerdo con la doctora Beltrán, la ausencia de actividad sexual prolongada puede elevar los niveles de estrés y ansiedad, ya que el cuerpo no libera estas sustancias de forma natural.
Reducción del deseo sexual
No mantener ninguna actividad sexual por un tiempo prolongado puede hacer que la persona pierda el interés en el sexo. La especialista en salud sexual señala que esto ocurre porque la producción de hormonas relacionadas con la excitación y el deseo disminuye con la falta de estimulación. Esta reducción en la libido puede hacer que el interés por el sexo se vea afectado incluso cuando se retome la actividad sexual después de un largo período de inactividad.
Riesgo de atrofia vaginal
En el caso de las mujeres, la ausencia de relaciones sexuales puede provocar cambios en la salud del canal vaginal. Según Beltrán, durante la menopausia, la falta de actividad sexual puede generar adelgazamiento y resequedad en las paredes vaginales debido a la disminución de estrógenos. La sexóloga advierte que la estimulación del canal vaginal a través de las relaciones sexuales puede contribuir a mantener su salud, especialmente en personas que atraviesan esta etapa de la vida.
Mayor riesgo de cáncer de próstata
En los hombres, la ausencia de relaciones sexuales también puede tener consecuencias en la salud prostática. Una investigación del Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos encontró que los hombres que eyaculaban al menos 21 veces al mes tenían un riesgo tres veces menor de desarrollar cáncer de próstata en comparación con aquellos que lo hacían con menor frecuencia. Esto sugiere que la eyaculación frecuente podría desempeñar un papel en la protección de la próstata.