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Salud

El sorprendente significado de poder curvar la lengua, según expertos en psicología: podría ser un indicador del coeficiente intelectual

El gesto de mover la lengua en forma de "U" ha despertado el interés de algunos investigadores y expertos en genética y desarrollo humano. 

Estas capacidades según los psicólogos pueden estar relacionadas con el coeficiente intelectual. Foto: composición LR/Radio Mágica
Estas capacidades según los psicólogos pueden estar relacionadas con el coeficiente intelectual. Foto: composición LR/Radio Mágica

Más allá de ser una simple habilidad física, la capacidad de curvar la lengua puede revelar sorprendentes aspectos sobre tu personalidad, creatividad y desarrollo cognitivo. Estas habilidades dependen en gran medida de la genética, aunque también pueden influir factores ambientales durante el crecimiento.

La lengua, esencial para funciones como hablar, masticar y degustar, guarda secretos fascinantes sobre nuestra personalidad y habilidades cognitivas. A través de ciertos movimientos, este órgano refleja conexiones entre genética, ambiente y psicología, y brinda pistas sobre cómo interactúan el cuerpo y la mente en el desarrollo humano.

 Algunos especialistas han precisado que esta capacidad podría ser un indicador indirecto del desarrollo motor y neurológico, ya que requiere un control muscular preciso. Foto: Terra Chile

Algunos especialistas han precisado que esta capacidad podría ser un indicador indirecto del desarrollo motor y neurológico, ya que requiere un control muscular preciso. Foto: Terra Chile

¿Qué significado psicológico tiene el hecho de curvar la lengua?

Una de las habilidades más raras y llamativas es formar un trébol con la lengua, algo que solo un pequeño porcentaje de la población logra. Este gesto está relacionado con una mente ágil y creativa. Según los estudios, quienes tienen esta capacidad suelen ser personas extrovertidas que destacan en interacciones sociales. Su facilidad para adaptarse y reaccionar rápidamente a situaciones cambiantes les confiere una ventaja en contextos que requieren improvisación.

Por otro lado, la capacidad de curvar la lengua hacia arriba en forma de «U» refleja una combinación de flexibilidad muscular y profundidad introspectiva. Las personas que logran este movimiento tienden a ser analíticas, reflexivas y propensas a encontrar soluciones innovadoras a los problemas internos. Aunque es menos espectacular que el trébol, esta habilidad sugiere un equilibrio entre creatividad y pensamiento crítico.

La relación entre el cuerpo y la mente

La teoría que conecta los movimientos de la lengua con aspectos psicológicos radica en la idea de la plasticidad cerebral. La flexibilidad muscular necesaria para realizar movimientos complejos podría relacionarse con una mayor adaptabilidad mental. Es decir, aquellas personas que dominan estas destrezas físicas también tienden a mostrar características cognitivas que facilitan la resolución de problemas y el pensamiento creativo.

Aunque estas capacidades no son un indicador definitivo de inteligencia, ofrecen una ventana interesante hacia el estudio de cómo el cuerpo y la mente trabajan en conjunto. La capacidad de realizar movimientos complejos, como hacer olas o figuras específicas con la lengua, podría indicar un cerebro con una alta capacidad de aprendizaje y adaptación.

Factores genéticos y ambientales

La genética juega un papel crucial en estas habilidades. Los estudios han demostrado que la capacidad de curvar la lengua se hereda con mayor frecuencia de uno o ambos padres, lo que explica por qué algunas familias tienen una mayor prevalencia de esta habilidad. Sin embargo, el ambiente también puede influir. Durante la infancia, la exposición a ciertos estímulos y prácticas, como ejercicios de coordinación, podría desarrollar estas destrezas en personas que inicialmente no las poseían.

Este vínculo entre genética y ambiente refuerza la idea de que el desarrollo humano es un proceso complejo en el que interactúan múltiples factores. Así, el estudio de movimientos aparentemente simples, como curvar la lengua, abre puertas a nuevas investigaciones sobre la relación entre biología y psicología.

Un vistazo al futuro de la investigación

El interés en estas habilidades ha crecido en los últimos años, especialmente en campos como la neurociencia y la psicología del desarrollo. Las investigaciones futuras podrían profundizar en cómo estas destrezas físicas reflejan la plasticidad cerebral y cómo podrían utilizarse para identificar fortalezas cognitivas o incluso trastornos del desarrollo en etapas tempranas.

En definitiva, la capacidad de realizar movimientos complejos con la lengua es mucho más que un simple truco o curiosidad genética. Es un reflejo fascinante de cómo el cuerpo y la mente están interconectados, y brinda pistas valiosas sobre el desarrollo humano y las diferencias individuales. La próxima vez que alguien te impresione con su habilidad para curvar la lengua, recuerda que podrías estar viendo más que una simple destreza física: podrías estar observando una ventana a su mente.