Opinión

El uso de revistas depredadoras, por Percy Mayta-Tristán

En Perú no tenemos a la fecha ninguna revista que sea parte de Scopus y que sea considerada depredadora, pero sí se ha detectado que en varias de las revistas depredadoras que han sido retiradas de las bases de datos, tenían a peruanos entre sus principales contribuidores.

Percy Maytra-Tristan.
Percy Maytra-Tristan.

En la medición de la actividad científica de investigadores, instituciones y países se incluyen indicadores basados en las publicaciones en revistas científicas indizadas en Scopus o Web of Science, es decir, que forman parte de estas dos bases de datos.

En este contexto han aparecido un grupo de revistas que se les ha denominado revistas depredadoras (predatory journals). Estas revistas siguen el modelo de acceso abierto, es decir, los lectores pueden leer sus contenidos en forma gratuita pero son los autores o sus instituciones quienes tienen pagar un monto cuando se acepta el artículo. Costos que pueden variar desde 200 dólares hasta los 8 mil dólares.

La gran mayoría de revistas que cobran por publicar no son revistas depredadoras, pues alguien debe financiar los procesos de publicación. El problema es que estas revistas no tienen los filtros esperados de una revista científica, y publican cualquier contenido incluso no vinculado con su temática, no tienen un proceso de revisión independiente, sus periodos de aceptación son cortos (días vs meses de revistas de verdad) y tienen un crecimiento inexplicable (por ejemplo de publicar 20 artículos por año pasan a más de 1000 cuando entran a la base de datos o han sido compradas por alguna de estas empresas), entre otras características.

Para que funcione el negocio, la revista debe estar indizada en Scopus o Web of Science. Para ello existen empresas que buscan comprar revistas recientemente indizadas o ya consolidadas. Por ejemplo, en Perú a varias revistas recién indizadas nos llegaron ofertas de compra, y en España se detectó la compra de 36 revistas. Es tan lucrativo el modelo que con lo que venden en el poco tiempo que les dura hasta que los detecten y retiren Scopus, es suficiente para compensar la inversión y tener ganancias.

Hay otros casos de editoriales vinculadas con fábrica de manuscritos, es decir, tienen todo un modelo de venta desde la idea del proyecto hasta la publicación. En forma similar, funcionan hasta que son detectadas por las bases de datos y retiradas.

En Perú no tenemos a la fecha ninguna revista que sea parte de Scopus y que se considerada depredadora, pero sí se ha detectado que en varias de las revistas depredadoras que han sido retiradas de las bases de datos, tenían a peruanos entre sus principales contribuidores.

Un caso para resaltar es la revista RISTI de Portugal, que esta semana fue retirada de Scopus, donde los autores peruanos publicaron 481 documentos, siendo Perú su principal contribuidor en ese periodo representando el 25% de los documentos publicados por esa revista. Así mismo, para ese periodo esa revista fue la que más documentos de autores peruanos publicó, incluso más que cualquier revista peruana.

En estos últimos cuatro años, lamentablemente, uno de los indicadores para detectar a estas revistas ha sido el crecimiento de la presencia de autores peruanos, de las cuales hemos venido advirtiendo y que luego fueron retiradas de Scopus como el Journal of Ecohumanism, Revista de Gestao Social e Ambiental, Human Review, Revista de Filosofía Venezuela, Revista Espacios, Universidad y Sociedad, entre otras que son algunas de las 231 revistas retiradas por Scopus entre 2021 y 2025. Hay más que se espera sean retiradas pronto.

Podría haber un error honesto cuando un autor cae en alguna de estas revistas por desconocimiento, pero llama la atención cuando se encuentra que la mayoría de producción de un investigador está vinculado a este tipo de revistas. En forma similar sucede con las instituciones, puede ser que algunos docentes o estudiantes de la institución caigan, pero estos no deberían representar un porcentaje importante en su producción.

No existe una regulación a nivel nacional para los investigadores o instituciones cuando hay un exceso de uso de revistas depredadoras en su producción científica. Solo hay, por el momento, una desconfianza creciente en ellos, y la necesidad de seguir mejorando la formación para evitar que investigadores en formación caigan en estas revistas.