Proyecto legado llega a su fin
Controvertida decisión fue adoptada por el Gobierno de Dina Boluarte.

Los anuncios sobre el fin del Proyecto Especial Legado se hicieron al término del Consejo de Ministros y no fueron una sorpresa para nadie, porque ya se había filtrado, el día anterior, la decisión gubernamental de trasladar todos los activos al Instituto Peruano del Deporte (IPD).
Se trata de una disposición que resulta controversial, porque ya hay detractores que han salido a expresar su rechazo, basándose en que no existe la confianza en la organización estatal deportiva para que mantenga todos los estadios y las construcciones realizadas durante los Juegos Panamericanos, y garantice su operatividad y funcionamiento.
Esa fue la razón dada para encargar a Legado no solo la construcción, sino el manejo de todas las dependencias deportivas hasta la fecha. El IPD no contaba con la experiencia suficiente para dirigir una inversión de esa envergadura y tampoco para manejar una infraestructura de tal nivel.
Con la decisión del Gobierno de Dina Boluarte, todo lo dicho sobre el IPD ya no es cierto y ahora tiene el crédito del régimen para recuperar el control de la gestión deportiva, de cara, además, a las competencias internacionales con sede en nuestro país.
Se abre una gran interrogante, ya que no se han expuesto las razones para adoptar esta decisión, justo cuando Legado se aprestaba a cumplir sus 5 años de existencia, como lo confirman los anuncios de la propia institución. Hay también una misiva suscrita por congresistas de 8 bancadas que han oficiado a PCM mostrando su “profunda preocupación” por la extinción de Legado.
Habrá que seguir atentamente la marcha de este proceso de absorción del proyecto especial en el IPD. No hay que olvidar que hay una investigación en la Fiscalía referida a ‘Los Waykis en la Sombra’, que ubica al hermano de la presidenta colocando personal en los cargos del IPD.
Sería lamentable que esta decisión no corresponda a un interés genuino por el deporte y por la proyección del Perú en diferentes disciplinas, sino a una mirada codiciosa sobre cargos, dinero y poder.