Opinión

Mirko Lauer sobre actitud del presidente panameño ante orden de Trump: "La suavidad latinoamericana es tan solo un aviso"

¿Humillación a Beijing? ¿Trump tiene más posibilidades para endurecer sus medidas? El reconocido periodista analiza en su columna diaria esas preguntas.

Lauer analiza las implicancias de la actitud del presidente Mulino ante presiones de Trump. Fuente:La República
Lauer analiza las implicancias de la actitud del presidente Mulino ante presiones de Trump. Fuente:La República

En su columna publicada en La República, el periodista Mirko Lauer analiza el impacto de la política exterior de Estados Unidos bajo la influencia de Donald Trump en América Latina, tomando como ejemplo la reciente presión ejercida por él y su secretario de Estado Marco Rubio sobre Panamá para reducir la presencia china en el Canal intercontinental.

El también destacado analista destaca que la reunión de Rubio con el gobierno panameño tuvo como objetivo exigir "cambios inmediatos" en la influencia china en la administración del Canal de Panamá. La respuesta del presidente panameño José Raúl Mulino fue inmediata, acatando la demanda y generando lo que Lauer califica como una "humillación a Beijing".

Pero más allá del caso panameño, el análisis apunta a la reacción del resto de América Latina. Según Lauer, la falta de resistencia de los gobiernos latinoamericanos ante este tipo de acciones es una señal de alerta. "Trump avanzará más rápido y más a fondo allí donde encuentre menos resistencia", advierte el periodista.

Para el Perú, donde China ha consolidado su influencia a través de megaproyectos como el puerto de Chancay, lo sucedido en Panamá es de máximo interés. Lauer plantea la interrogante de si el Perú tiene la capacidad de manejar un proyecto de tal magnitud sin la presencia china y advierte que lo que hasta ahora se veía como un motivo de orgullo podría convertirse en un riesgo frente a la nueva estrategia de Washington.

Finalmente, el columnista desmonta la idea de que Estados Unidos está en retirada de su papel de potencia dominante. Por el contrario, sostiene que la administración Trump, con figuras como Rubio al mando de su diplomacia, está mostrando "colmillos voraces" y transformando su relación con el mundo en una batalla de poder e influencia. América Latina, hasta ahora, parece dispuesta a aceptar ese juego sin mayores objeciones.