MEF: piedras que suenan en río revuelto, por Augusto Álvarez Rodrich
Más allá del rumor del cambio del ministro de Economía.

La concreción del rumor de la renuncia del ministro de economía, Alex Contreras, podría ser una decisión necesaria, pero, sin duda, insuficiente para que el gobierno se despabile y haga que el 2024 sea un mejor año para el país.
Ayer la renuncia fue confirmada primero por varios medios, y desmentida luego por el propio ministro. Se habría originado por una reunión de la presidenta Dina Boluarte y el premier Alberto Otárola con los exministros de economía Luis Carranza (dos veces en Alan García II) y José Arista (en los cinco días de Manuel Merino), sin conocimiento de Contreras, lo que este habría calificado como “falta de transparencia”.
La misma desconsideración tuvo Pedro Castillo con Pedro Francke en diciembre 2021 al reunirse con cuatro extitulares del MEF. Luego lo ratificó, pero al final lo cambió, lo que podría ser el mismo destino de Contreras, luego de lo cual Francke declaró sobre Castillo: “No tiene rumbo estratégico”.

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‘Cuando el río suena es porque piedras trae’, refrán que significa que si se escucha hablar sobre algo es porque alguna verdad hay, puede aplicarse a la salida de Contreras, la cual puede demorar un poquito más, pero el tic-tac-tic-tac de su retiro ya estaría en marcha.
La economía está parada, con la inversión privada, empleos e ingresos languideciendo. Esto no es únicamente responsabilidad de Contreras, sino de la falta de credibilidad de un gobierno como el de Boluarte que confunde gobernar con durar sin hacer.
Lo mejor que puede hacer el gobierno en 2024 es 1) mejorar los dos graves problemas del momento: economía y seguridad; y 2) a partir de lo anterior, contribuir a crear mejores condiciones para una elección ‘sensata’ en el 2026.
Eso pasa por construir credibilidad, que el gobierno podría conseguir, al menos temporalmente, con varios nuevos ministros que no necesariamente incluyen al premier Alberto Otárola —quien suple las enormes carencias de Boluarte—, pero sí varias carteras clave, como interior, MEF y las vinculadas a la inversión, como energía y minas.
Ahora bien, no solo es cambiar por cambiar, pues todo depende del reemplazo. Por ejemplo, que se cuele en Cultura alguien de las mafias de Machu Picchu, aprovechando que, ‘a río revuelto, ganancia de pescadores’.