Opinión

¿Qué hacemos con los pitbulls?, por René Gastelumendi

“Compraron un pitbull por seguridad y mató a su hijo”. “Un hombre denuncia que un pitbull atacó a su mascota y le causó lesiones”. “Un bebé fue desfigurado por el pitbull del vecino”. Las noticias y la alarma aumentan. 

RENÉ
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Tener un pitbull debería ser como tener un arma o, por lo menos, lo que se conoce como un “bien riesgoso peligroso”. No pretendo echarle la culpa a estos perros por las mordidas, ataques y desfiguraciones que cada cierto tiempo se cuentan en las noticias, pero es claro que hay un debate abierto, no zanjado, respecto a que si la agresividad de estos canes depende únicamente de su crianza o de los dueños.

Por lo que he leído, es una raza particularmente peligrosa, con una carga genética distinta y, no por ello, concluyo que deberían estar prohibidos. ¿Cómo solucionamos el asunto, además del bozal y la correa? Pues hay otros países, como Argentina, que ya han enfrentado un problema que pasa más por la responsabilidad de los dueños que de las mascotas.

Deberíamos exigir un Registro de Propietarios de Perros Potencialmente Peligrosos con el fin de promover y brindar herramientas para la tenencia responsable, así como también la convivencia armónica con estos perros y sus dueños. Así, deberían inscribirse los propietarios de perros pertenecientes a las razas pitbull terrier, entre otras a considerar, que tengan más de 20 kilogramos de peso, perímetro torácico entre 60 y 80 centímetros, cabeza voluminosa y cuello corto, fuerte musculatura, mandíbula grande y boca profunda, resistencia y carácter marcado.

También los datos personales del propietario: nombre completo, DNI, domicilio, teléfono y correo electrónico. Datos del perro: fecha de nacimiento, raza, domicilio en el cual se encuentre habitualmente. Una foto del perro. Certificado de vacunación antirrábica vigente. Una placa identificatoria con nombre del perro/a y número de teléfono de su amo.

Una vez entregado el permiso y dentro de los tres meses de inscripto, los tenedores deberán realizar en forma gratuita un curso virtual sobre tenencia responsable, donde se le brindarán los conocimientos necesarios para asegurar el bienestar, correcta educación y sociabilización de su perro. Las municipalidades tienen la palabra y el Congreso la elaboración de la ley de cumplimiento obligatorio, con las respectivas penalidades.